Y ahora que el señor presidente (así con p minúscula) ha reconocido el bochornoso conflicto de intereses que rodeaba a su Casa Blanca (hecha a su gusto pero pagada por HIGA, su multimillonario contratista) y nos pide perdón aclarando que, aunque él actuó correctamente y apegado a la ley, nosotros fuimos los que percibimos mal y lo linchamos. Aún así nos pide perdón. Pero la noticia de la Casa Blanca no se habría sabido si no fuera por el trabajo de Irving Huerta, Daniel Lizárraga, Rafael Cabrera, y Sebastián Barragán integrantes en ese entonces del equipo de Investigaciones especiales del noticiero de Carmen Aristegui en MVS. El perdón no alcanza a este equipo -al cual pertenezco- llevamos 1 año con 4 meses fuera del aire. ¿La razón? La Casa Blanca. Lo de Méxicoleaks -que por cierto ha pasado sin pena ni gloria después de estos hechos- fue un pretexto.

Y, como dice la propia Carmen Aristegui estamos sin posibilidad de regresar a la radio. Estamos construyendo un nuevo espacio, ya pronto tendrán noticias. Será por internet como bien apunta Enrique Galván Ochoa en su columna de hoy. Nuestras armas son la paciencia, la palabra y la memoria.

¿Las disculpas del señor presidente alcanzan para levantar el veto -implícito, proveniente de su enojo y dolor- para Carmen Aristegui y su equipo y que, éste pueda ser susceptible de contratación en el espacio radioeléctrico mexicano sin que ello signifique desatar la furia del presidente? ¿Habrá alguna empresa que le quiera poner el cascabel al gato? En tanto se discurren los perdones nosotros seguimos construyendo.

Tlazkamati miak.